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Mostrando entradas de septiembre, 2010

Rojo hollín

¿Por dónde empezar?  India, un hermoso y caótico país con más de mil millones de habitantes. Un inquietante mar de meditación y quietud. Un país contradictorio. La vida y la muerte, en el mismo colchón de castas y asfalto. La pureza y la impureza, navegando sobre las mismas aguas, en la misma balsa de madera. La sonrisa y la tristeza, apuntalando el mismo rostro. El color, luciendo e incinerando. No se sabe si primero es el perfume de las especias y el aroma del incienso o el hedor de las aguas fecales. India, un gran país, del que uno quiere regresar, para luego volver.

Sucedió en Agra. Un vendedor de fruta del mercado de la parte vieja de la ciudad fue el primero en enviar la primera señal. Lo hizo a su manera. Sutil. Bajo una techumbre sofocante  de polución. El hombre me atrapó.  La sencillez es la que teje. Sus largos y huesudos dedos seleccionaron al azar una manzana de las cientos que se desparramaban sobre el puesto de madera. La manzana, roja, la elevó a la altura de los ojos…

Mujeres de la India

Cientos de mujeres, casi todas ancianas y niñas, se arremolinan en uno de los graderíos de esta especie de circo improvisado. La música acompaña desde lo alto. A todo volumen. Las lugareñas más aguerridas se lanzan al asfalto y bailan al son de un calor humedo sofocante. En unos segundos, los saris envuelven y transforman esta arteria militar en una riada monzónica de colores al viento. Una bandera improvisada que funde y confunde al atardecer. El rojo, el verde y el blanco pasan a un segundo plano en el Waga Border, la frontera indio-pakistaní, a 30 km de la localidad de Amritsar, bastión Sij. Pakistán y la India se encuentran en plena exaltación de la amistad. Celebran, como todas las tardes del año, un ceremonioso acto de confraternidad, donde el espectáculo es el protagonista. Un acto de reconciliación al estilo Bollywood en el que la India se viste con el "sari" blanco de sonrisa de mujer. Sonríen a pesar de que tienen que soportar una losa de injusta realidad sobre su…