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Tomás: "La vida es maravillosa"

“Durante años he sufrido los envites de esta enfermedad. Tras haberlo pasado mal y a veces peor, puedo afirmar que es lo mejor que me ha ocurrido. Aceleró mi despertar, el darme cuenta de mi verdadera identidad y del papel que me ha tocado jugar en la vida. La vida es maravillosa y al mismo tiempo genera dolor; también está llena de tragedias, enfermedades, accidentes y mucho sufrimiento. Me encuentro a la espera de subir al piso de arriba, el final está próximo y me siento agradecido por saberlo. Hay que tener paciencia...”. Tomás Belzunegui Arizmendi (Elizondo, 26 de abril de 1950) sufre Ataxia cerebelosa de Friedrich desde los  22 años. (Vídeo en https://www.youtube.com/upload)

Tomás dice que “está de vuelta”. 
Elard Vargas Álvarez, peruano de 53 años de edad. Con ayuda de su cuidador se agarra a una barra que cruza el umbral. Estira su cuerpo y comienza a realizar ejercicios. Tomás se aferra a la vida.
Entradas recientes

Beirut, un paseo al atardecer

En septiembre de 2017 regresé al Líbano después de 18 años. Beirut es una ciudad que me fascina.










Líbano hace 18 años en http://atreintaytresmilpies.blogspot.com.es/2010/10/cuando-el-periodista-muerde-la-sociedad.html

"Aita, lleva mi bebé a los niños pobres del Líbano"

"Aita, lleva mi bebé a los niños pobres del Líbano para que puedan jugar". Así fue en septiembre la despedida con mi hija Helena, de 3 años, antes de partir junto a Alboan Ong Desarrollo a la frontera siria y a Grecia. Salí de casa con su muñeco en una mano, la mochila en otra y un nudo en la garganta. No lo pude evitar. Antes de marchar, Helena me dejó claro algo más: "Que jueguen, pero luego me lo traes", recalcó con una claridad meridiana. Al final fue imposible viajar con el bebé de Helena. Demasiados niños refugiados, pensé. El muñeco se quedó en el maletero del coche, en el aeropuerto, y lo lamenté profundamente al aterrizar en el Líbano y descubrir las sonrisas de los refugiados más pequeños, su resiliencia. Helena lo sabía, por eso me lo entregó.
Al hacer balance del año 2017, me quedo con esta despedida, con el rostro de felicidad de los niños refugiados sirios en su primer día de escuela. Me quedo con estas imágenes.

¿Sería capaz de poner a mi familia en manos de las mafias? (Líbano 1ª parte)

Un abrazo y una sonrisa. Supongo que estas son las dos primeras sensaciones que me sobrevienen al evocar los días que recorrí de la mano de la Ong Alboan y del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) el rellano de los corazones de algunas de las personas refugiadas que conocí en Líbano y en Grecia.
El abrazo y la sonrisa de unos niños que consiguieron tambalear mis cimientos.

Desde aquel abrazo no dejo de hacerme una pregunta: ¿sería capaz de poner a mi familia en manos de las mafias para escapar de una guerra? No lo sé. A su lado me sentí un cobarde. Demasiado frágil.


















Adam y Saleh son hermanos, tienen 5 y 8 años, y desde que nacieron sólo conocen la guerra. Hasta hace unos meses vivían en un barrio de Damasco (capital de Siria) con su hermana y sus padres. Allí llevaban una vida “normalizada”. Hasta que un día bombardearon su casa y tuvieron que huir al Líbano. Otra hermana murió bajo las bombas. Estaba delante de Saleh. Él se salvó porque un coche le protegió de la metralla. Desde enton…

Japón limpia el Camino de Santiago

Harold, el castañero de Mercaderes

"Estoy nervioso. Me siento como un niño...”, susurra Harold, mientras gira la llave del candado que asegura su “máquina” de asar en la calle Mercaderes de Pamplona. “Hoy es el primer día de la temporada”, explica a su lado Soraya, su mujer. “Por eso está algo nervioso. Y eso que lleva 33 años”, sonríe.  Mientras habla, Harold pone el asador a punto. Le cuesta abrir las bandejas. “No pasa nada, tranquiliza, hay tiempo de sobra para comer castañas”. Son las 16.30 horas de un 14 de octubre en el que el termómetro roza los 27 grados. “El año pasado también hizo calor”, recuerda Harold. “Es el tercer año seguido, pero a partir de ahora frío”, vaticina, secando las gotas de sudor que ya empapan su rostro tras prender el carbón. El número 14 parece seguirle muy de cerca a este pamplonés de 51 años. Cada14 de octubre inaugura la temporada de castañas y la termina el 14 de enero. El día de su cumpleaños. “Lo importante no es sólo vender castañas, sino crear un ambiente otoñal. Estar con …